Versión anterior: IZA Discussion Paper No. 9212 (2015) · The effects of longer school days on mothers' labor force participation · ~65 citas ↗
Resumen
El empleo femenino juega un papel importante en el bienestar de los hogares y, entre las madres, la falta de cuidado infantil es una de las principales razones para no trabajar o no buscar empleo. Investigamos el efecto de una reforma que extendió la jornada escolar desde medio día a jornada completa en Chile, entregando cuidado para niños y niñas en edad escolar, sobre distintos resultados laborales maternos.
Usando un panel de 2,814 madres durante 7 años, encontramos evidencia de efectos causales positivos e importantes del acceso a escuelas de jornada completa sobre la participación laboral, el empleo, las horas trabajadas por semana y los meses trabajados en el año. También mostramos que las madres con menor educación y las madres casadas son quienes más se benefician de la política. Los resultados sugieren que aliviar las necesidades de cuidado puede fortalecer el vínculo de las mujeres con el mercado laboral, aumentar los ingresos del hogar y reducir pobreza y desigualdad.
La política: la jornada escolar completa en Chile
En 1997, Chile lanzó una reforma educativa nacional conocida como la Jornada Escolar Completa (JEC), que extendió la jornada de educación básica desde turnos de medio día a programas continuos de jornada completa. Las horas semanales de instrucción en 3º a 8º básico aumentaron de 30–33 a 38, y los tiempos de almuerzo también se alargaron, agregando aproximadamente entre 1.5 y 2 horas extra por día escolar.
Para la mayoría de las familias, esto significó que la escuela pasó a ser una fuente de cuidado supervisado para niños y niñas de entre 6 y 13 años durante gran parte de la jornada laboral. La reforma se implementó gradualmente: cada establecimiento podía hacer la transición de acuerdo con su propia infraestructura y financiamiento. Esa variación entre municipios y a lo largo del tiempo es la que aprovechamos para la identificación causal.

Proporción de escuelas básicas operando bajo régimen de jornada completa por municipio, 2002–2009. La implementación gradual, guiada por condiciones locales, genera la variación cuasi experimental usada en nuestras estimaciones.
En 2009, alrededor del 70% de las escuelas básicas de la muestra ya había adoptado el régimen de jornada completa. Nuestra pregunta es: ¿qué ocurrió con los resultados laborales de las madres cuando las escuelas de sus comunas hicieron esa transición?
Cómo lo medimos
Combinamos tres fuentes de datos. Los datos individuales provienen de la Encuesta de Protección Social (EPS), una encuesta longitudinal representativa a nivel nacional. Seguimos a 2,814 madres a lo largo de cuatro olas (2002, 2004, 2006 y 2009), observando participación laboral, empleo, horas trabajadas por semana y meses trabajados durante el año. Los datos administrativos escolares del Ministerio de Educación entregan la variable clave de política: la proporción de escuelas básicas en cada municipio que había adoptado la jornada completa en cada año de encuesta.
Nuestra estrategia de identificación usa un modelo de efectos fijos de panel que controla por preferencias individuales estables, como actitudes frente al trabajo o arreglos de cuidado. Eso hace que nuestras estimaciones sean insesgadas bajo supuestos más débiles que los enfoques de corte transversal: mientras esas preferencias no cambien en el tiempo, los efectos estimados pueden interpretarse causalmente.
La prueba central es simple: ¿mejoran los resultados laborales de las madres cuando las escuelas de su comuna pasan a jornada completa, y solo para madres con hijos e hijas en edad escolar, pero no para mujeres sin hijos, madres de adolescentes o padres?
Hallazgos principales
Las madres trabajaron más, en todas las dimensiones que medimos
Pasar de 70% a 100% de cobertura de jornada completa en un municipio, es decir, un aumento de 30 puntos porcentuales equivalente a llegar a cobertura total desde la línea base de 2009, implica:
- +9% de participación laboral (probabilidad de estar en la fuerza de trabajo durante el año)
- +8.1% de empleo (probabilidad de haber tenido trabajo remunerado en algún momento del año)
- +3 horas semanales trabajadas (un aumento de 10.8% respecto del promedio de 27.3 horas)
- +1% en meses trabajados durante el año, junto con una mayor probabilidad de empleo sostenido (trabajar más de 6 meses)
Estos efectos se concentran durante el año escolar, entre marzo y diciembre. Durante las vacaciones de verano, enero y febrero, cuando las escuelas cierran y las familias deben resolver el cuidado por su cuenta, los efectos sobre el empleo se reducen casi a cero. Eso confirma que el mecanismo es la provisión de cuidado infantil y no un cambio general en las condiciones económicas locales.
Las madres con menor educación son las que más se benefician
Los beneficios no se distribuyen de manera uniforme. Entre madres con 12 o menos años de escolaridad:
- La participación laboral aumenta +11.8% (comparado con +0.5% para madres con mayor educación)
- El empleo aumenta +9.8% (versus prácticamente ningún efecto para madres con más educación)
- Las horas trabajadas por semana aumentan +13.8%
Las madres de mayores ingresos pueden comprar alternativas privadas de cuidado. Para las madres de menores ingresos, la jornada completa suele ser la única opción disponible, así que cuando aparece cambia de forma importante sus decisiones laborales.
Las mujeres casadas responden con más fuerza
Las madres que no eran jefas de hogar, es decir, que tenían cónyuge o pareja, muestran respuestas mayores: +10.3% de participación laboral y +8.9% de empleo. Las madres solteras, que probablemente ya estaban trabajando por necesidad, presentan cambios más modestos.
Un placebo especialmente limpio
La política no tiene efecto sobre mujeres sin hijos en el hogar, madres cuyo hijo o hija menor ya está en enseñanza media (14+), ni sobre los principales resultados laborales de los padres. Eso descarta explicaciones alternativas ligadas a condiciones económicas locales y confirma que la reforma afectó específicamente a las madres al relajar restricciones de cuidado para hijos e hijas en edad escolar.
Palabras clave
Jornada escolar completa · Horarios escolares · Participación laboral femenina · Empleo materno · Reforma educativa · Cuidado infantil · América Latina · Chile